puedo extirpar de la calle de las sombras el lugar menos apropiado
el rostro más enclenque, frenético hacia el fondo del estero
la gravedad deja caer de forma burlesca la llave de los encuentros
una moneda en una mano, un balde de ojos que se llena sin ser contestado
la noche del eclipse de luna es la más nublada del verano,
pero el espectáculo que apilan nuestros rostros ha de ser más chistoso
y sobre el fango se reflejan pueriles nuestros rostros temerosos
puedo extirpar de algunas pocas palabras un rostro de pobre ilusionado,
lava tus manos en un sucio lavabo, del bar más cercano.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada